Margarita Ariza A
(artes)
. http://www.facebook.com/event.php?eid=131046324328&ref=mf
RECLUTABLES, GENERICOS ANONIMOS, después de exponerse en 2007 en la ciudad de LA PAZ, Bolivia, en la embajada Colombiana, el instituto de integración internacional y la Bienal SIart, se expondrá en Bogotá en la sala de exposiciones del convenio Andrés Bello, del 1 al 13 de septiembre de 2009.
"Niños y jóvenes alrededor del mundo que incursionan en la guerra, son reclutables , bien sea por engaño o azar, en busca de sustento, o quizá en busca de poder; engrosan las filas de grupos armados, y son llevados a la guerra como el ganado al matadero en filas similares, en camiones parecidos, y anónimos en una lista interminable.
Teniendo en cuenta esta relación, la serie reclutables -genéricos-anónimos pretende mostrar cómo los jóvenes conforman un sistema en el que cada "baja" es un gaje del oficio; ellos son prescindibles, al fin y al cabo, cada efectivo se reemplazará por otro de los mismos. Todos son y no serán nada más que genéricos. Es decir, la trascendencia de una pérdida se diluye en el hecho de que cada vez se incorporará un nuevo reclutable a la fila. El ciclo se repite. Siempre nacerán mas reses; unas iguales a las otras- y siempre las fincas ganaderas tendrán a disposición sus terneros " .
http://www.mediosparalapaz.org/index.php?idcategoria=2922&resaltar=margarita+ariza
http://picasaweb.google.es/margarita.ariza/ReclutablesGenRicosAnNimos
La obra de Margarita Ariza que constituye la exposición Reclutables: Genéricos, Anónimos se basa en la operación de un artificio. A simple vista son solamente pinturas de ganado común, pero el tratamiento de algunas de las obras, aunadas con el título ponen en evidencia que el ganado sirve sólo como metáfora de una realidad menos bucólica que se constituye como uno de los pilares de la historia contemporánea de Colombia.
Teniendo en cuenta que algunas de las obras no presentan a un rebaño de reses pastando en el paisaje sino un acercamiento de la cabeza de la res, y que lo hacen según cánones bien establecidos dentro de la tradición del paisaje, se empieza a hacer evidente el significado velado de las obras. Estas obras “retratadas” de las reses contrastan fuertemente con otras obras en las que efectivamente la situación descrita parece ser un paisaje campestre. Sin embargo, incluso el título de las obras pone en evidencia el artificio: los Jonathan y otros nombres propios que designan las pinturas, junto con el tratamiento de las reses como retratos, funcionan como estrategias que humanizan al animal.
El término “reclutable” se ha creado aquí para la reflexión. Reclutable que hace referencia directa al sujeto y que equivaldría a susceptible de ser reclutado, no existe en el diccionario, como no existe tampoco la reflexión sobre el individuo, cuando se usa la etiqueta guerrillero, militar, paramilitar.
Es aquí donde se completa la alegoría. El hecho de nombrar a cada res con nombres propios de hombres, y presentarlas a la manera de un retrato, aluden a la dura realidad a la que se enfrentan miles de jóvenes que son obligados a formar filas con alguno de los actores del conflicto armado (sean militares, guerrilleros o paramilitares). Sabemos que cada día decenas de campesinos o jóvenes de las ciudades son forzados a participar de un conflicto que ha venido perdiendo sentido ideológico con el correr de los años y con el que probablemente no tienen sentido alguno de pertenencia. Estos jovencitos no formarán nunca parte de la inteligencia militar de la facción que representan; pero sí son enviados al frente de combate como carne de cañón, al igual que van las reses al matadero.
Al contrario de muchos abordajes que se han hecho desde el arte a diversos conflictos armados que aquejan a varios países del mundo, el tono de la denuncia que hace Ariza no es lastimero ni beligerante. Por el contrario, el artificio sobre el que se sustenta su alegoría incita al espectador a iniciar procesos de reflexión y toma de consciencia que a veces la beligerancia o la denuncia frontal desaniman.
Paula Silva.